jueves, 29 de enero de 2009

"In EviterNo" 1º



Al levantarme,
el cansancio
aun era obvio en mí.
Las piernas que alguna vez
me sontenian
ahora se negaban a hacerlo;
tal vez ellas también
ansiaban un descanso.
Con un leve movimiento
mi mano se apoyó en un muro
descolorido y desgastado
que al parecer
estaba herida por el tiempo;
a pesar de ello en su cimiente
el pasto se hacia camino
entre la maliciosa enredadera.
Pero incluso así resbalé...
me aferré con ambas manos fuertemente
para no caer, luego divisé frente a mí
unos peldaños;
aunque cubiertos por la hierba
todavía se lograban distinguir.
Poco a poco
traté de desafiar la distancia,
a tientas creo haber dado
unos dos pasos hacia ellos
para luego sentarme
y restablecerme cómodamente.

El descanso con el sueño era inevitable.


El horizonte imaginario
no plasmaba una forma clara
pero mis fantasías
daban avizo
que las sombras manchaban el suelo
dejados por le conmovedor
vuelo de las aves;
la luz impregnada en los árboles
a lo lejos se confundían
con las hojas
arrastradas por el viento.


Mientras observaba el paisaje de este lugar
vislumbré algo en la lejanía,
luego vi
otra cosa mas allá;
algo brillante
que llamo mi atención.
Al tiempo que decidía
si, ponerme de pie
sin haberme recuperado
o , tal vez
quedarme
para restablecerme por completo,
sentí en ese momento
una presencia a lado mio,
una de aquellas que te sorprende
con medrosidad.
Miré sobre mi hombro
y lo vi;
este pequeño ser
tenia lo ojos puestos en los mios,
orbitaba en ellos
una especie de ingenuidad
que incitaron a decirle "Hola "
él con un gesto
en su albino rostro
me respondió de igual manera.

-¿Estás solo en este lugar ?- le pregunte en tranquilidad
-Ahora , ya no lo estoy-respondió sin vacilar
aunque extraña, en ese instante
no trate de entender su respuesta.
-¿Qué haces por aquí?-pregunté otra vez

-solo buscaba algo y desistí-contestó,
caminaba cerca del arrollo dirigiéndome a casa
pero creo ,me perdí
cuando te logré ver
deambulando por estos lares
y decidí acercarme a ti- continuo diciendo.
-Me podrías ayudar a encontrar
el camino a casa por favor-menciono el pequeño.
No podía negarme, seria malvado
dejarlo abandonado.

-Vamos, te acompañaré-le dije
Al ponerme de pie nuevamente
de alguna forma
el cansancio y la debilidad
habían desaparecido.
-¿Por dónde crees que esta tu casa?-le pregunte
-me parece ... que es... por allá-señaló
guiando su mano en dirección opuesta
adonde estaba .


Caminamos por senderos
adornados de árboles
que el tiempo olvido magestuosamente.
Algunos eran robles ,
otros, de aquellas hojas pequeñas
y lobuladas simplemente;
unos gorriones
exploraban el cielo con tranquilidad,
era su canto una sinfonía de libertad.
El otoño se encendía,
las hojas secas caían
aun mas esa tarde,
Algunas nubes opacas
el cielo cubrían
pintando ciertas partes de gris el día.

-y...¿con quien vives?- pregunté
-con un viejo amigo-contestó
con voz salpicada de inocente alegría.
-¿Con tu padre?-volví a preguntar.
-No, es solo un viejo amigo-respondió,
él mi padre murió,
cuando yo era muy pequeño.
Solo me quedo decirle -Lo lamento.


Al poco rato
aveces el trayecto
no era estrecho , sino llano y despejado.
En el momento
que iba a preguntar por su madre
el niño empezó a correr
y gritaba con entusiasmo

-¡Ven, rápido! ¡vamos! ¡Por aquí es, ya recuerdo!

Traté de alcanzarlo lógicamente,
pasó entre unos arbustos,
lo seguí, entonces llegue a ver un cabaña,
de esas que vez en fotos extranjeras;
aunque de madera su color tenia
cierto tono a terrizo.
Mientras me aproximaba,
el niño llegaba a la puerta,
observe que le follaje cubría un poco el techo
de la rustica casilla.
El pequeño espero junto a la puerta,
al parecer que yo tocara.
y así lo hice un par de veces;
de pronto
se oyeron pasos
acercandoce pausadamente,
los ojos del niño
se quedaron indicando
en dirección a la puerta
que de pronto se abría con lentitud,
resonó agudamente
hasta que logré ver a un viejo señor.
sus ropas no eran de gran importancia,
sus arrugas normales para su edad.

Me miró directamente a los ojos,
algo en ellos me parecían familiar,
después llevo su mirada al niño
-Hola angelito,¿porqué demoraste tanto?-
le dijo expresando amabilidad.

-Es que no recordaba el camino de regreso...
pero lo encontré a él-contestó.

-Esta bien,pasen antes que empiece a llover-
manifestó el canoso señor.





Al ingresar , nada era diferente
a otras casas,
lo cotidiano rondaba en ese ambiente.
Habían pequeños cuadros
empolvados en las paredes,
un par de sillas
al rededor de una mesa
con una linterna de kerosen en el centro,
una chimenea sin encender,
una estufa y demás cosas.

Me pidió que tomara asiento
y acepte el ofrecimiento;
el pequeño niño salio creo
que a traer mas leña.

La penumbra se acercaba a cubrir la casa
el gastado señor
prendió un cerillo,
encendió la linterna, luego se sentó.
-¿Quién eres tú?-
pregunto sorpresibamente
después de un largo silencio
entonces...

Esta parte es el comienzo de una historia, la continuación ( la segunda parte) la publiqué hace varios días con el titulo de "Recuerdos Lijeros" ,aunque el titulo es " In Eviterno" ,si han leido esta primera parte, luego la otra, entenderán como va la historia ,espero le haya gustado.pronto publicaré la tercera parte.

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